07 enero 2010

Nunca me dejes


Existen momentos en mi vida en los que he vivido extasiada de felicidad, que realmente no puedo explicar cuan divertido estuvo un día, cuan bien me la pasé...

Con pena en mis palabras, debo admitir que tengo otra adicción, a parte de la mencionada con anterioridad, me cuesta trabajo divertirme en la ausencia del Alcohol. Desde mi adolescencia he consumido alcohol fiesta tras fiesta y reunión tras reunión, siéndome muchísimas veces imposible dejar de tomar, tomando vasos y vasos de sustancias embriagantes para poder tener momentos de entretenimiento y diversión. A veces hasta siento que la gente que no toma, me cae mal =s

El Alcohol forma parte de mi vida, es el medio que utilizo para sentirme bien, para divertirme, para desahogarme, para socializar, para pasar el rato, para comer, para llorar, para tomar valor, bueno... en realidad la cuenta sería infinita. SOY UNA ADICTA!

No pretendo hablar de mi problema en este momento, pero es prudente conocer este dato, para poder entender muchas de mis decisiones en historias posteriores. Quiero poder compartir las experiencias que surgen cuando creces al lado de una adicción tan nefasta y enfermiza como ésta.
Muchas veces uno no quiere aceptar la realidad, porque estoy segura que muchos de quienes suelen llamarse "bebedores sociales" son tan adictos como yo, pero les cuesta trabajo aceptar que son dependientes del Alcohol. No es el hecho de que yo lo porte con orgullo, es el hecho que llegué a un punto de mi vida en el que es justo y necesario al menos sincerarme conmigo misma...
Laura Pausini

1 comentario:

Anónimo dijo...

Creo que confundes el problema de tú aparente alcoholismo, para empezar a nadie le agrada el sabor del alcohol per se, es un gusto adquirido, cómo describir entonces que tu primer cerveza o copa te supo a rayos y que años despues en tu etapa de joven adulto sean los sustitutos del agua. Lo que siempre ha fascinado al hombre, y es el verdadero problema, es la habilidad del alcohol de sacar a relucir las verdades(secretos, demonios) que uno guarda en los rincones más ocultos de nuestra conciencia. Creo que a lo que te has vuelto adicta es a estar en un estado de ánimo en el que el factor vergüenza, pena, responsabilidad o como quieras llamarlo, deja de ser relevante. Recuerda que el primer paso, admitir el problema, ya lo conseguiste. Good for you, now move on to the next step.