24 agosto 2010

Happiness Is...


Y entonces se nota cuando quisieras que los días tuviesen más horas. Desde que el verano terminó tengo cuarenta y dos mil trecientas cincuenta y seis cosas que hacer y en qué ocupar el tiempo.
Clases, trabajo, formas, pagos, bancos, tareas, negocios, un nuevo libro... Es un nuevo semestre, y quiero comenzarlo excelentemente.
La agenda se encuentra llena de compromisos y obligaciones que tengo que cumplir, y yo me regocijo en cada momento en el que tacho una a una las cosas con las que ya cumplí (es mi nuevo placer personal: Cumplir).
La escuela se ve inundada de gente (como es de costumbre en un principio), todos entusiasmados, vestidos de optimismo, de ropas deportivas y con sonrisas en sus rostros. Después todo se vuelve negro, llega la penumbra, el estrés, los exámenes y los proyectos, aunque la mayoría del tiempo es por falta de organización con uno mismo.
La verdad es que soy adicta a lo nuevo y al comienzo, estoy en pro de lo cambiante y de la evolución. Simplemente no me puedo dedicar a hacer lo mismo tanto tiempo, no puedo estar en un mismo lugar, a ello se deben mis múltiples mudanzas de los últimos 4 años y mis recientes ganas de irme del país el próximo año (todo torna bien).
Conocer, no sé si es mi instinto científico y pragmático, lo que siempre me tiene queriendo conocer, queriendo saber más, y si no es así ¿Qué valor tendría estudiar? Sinceramente, no importa que tan guapo o hermosa estás si tienes un IQ de 70. Y con un IQ de 70 no creo que puedas ofrecer buen sexo, probablemente te quedes pensando que es lo que se introduce en la vagina, perdón, talvez ni siquiera sepas dónde está la vagina y creas que se trata de un cuento urbano.
Como sea, comenzar no es tan malo, comenzar es lo que deberíamos hacer todos. Porque aunque cuesta trabajo decidirse, finalmente las cosas fluyen, olvidas los errores, sales de tu agujero porque un nuevo sol se asoma por el dintel de tu ventana. Hay que comenzar a comenzar, es como uno se va renovando.
A través del tiempo cambiamos, ¿Por qué no hacerlo conscientemente para lograr convertirnos en un elemento positivo de la sociedad y para la sociedad? ¿Por qué echarle la culpa a los demás? Nosotros mismos somos culpables de nuestra propia condición, pero no te preocupes, porque siempre es posible comenzar de nuevo.
Bienvenido al comienzo...
Vince Guaraldi

1 comentario:

Unknown dijo...

Te amo ! Hoy fue un mal día para mí, pero con lo que acabas de escribir me has hecho reflexionar y me siento mucho mejor ! Es justo lo que necesitaba ! Muchísimas gracias ! De verdad, muchas gracias !