27 mayo 2010

From Me To You


Ahora que acaba de pasar mi cumpleaños, me estaba acordando de la gran emoción de recibir regalos, ya que en los cumpleaños, al igual que en navidad, uno siempre los recibe. Los regalos tienen muchísimas presentaciones y por supuesto, siempre significan algo dependiendo del objeto y de quien provenga.
Hay regalos súper cursis, otros divertidos, otros que los ves y piensas: Totally wrong!, como una navidad en la que El Ex me regalo una bufanda que aparte de nefasta, pensé: "No te mames, después de más de un año de andar, ¿Me vas a salir con esto? Me ves casi todo los días, ¿Qué no te das cuenta que yo no me visto con esto?"
Los regalos son emociones. Te provocan placer cuando alguien te da justo lo que necesitabas, satisfacción cuando te dan aquello que no esperabas pero que te gusta tanto, sorpresa al recibir regalos de quien menos los esperas, decepción de no recibir lo que querías, tristeza de sentir que no recibiste nada de quien más lo esperabas, risas que te saca tu amiga a la que siempre se le ocurre regalarte un dildo y que además lo abres enfrente de tus papás, ternura de los regalitos que no son caros pero que siempre se aprecia el detalle que tuvo tu amigo que se quedó sin dinero, melancolía de recibir esas cosas viejas o que te traen recuerdos del pasado, confusión de no saber de quien proviene o porque, entre otro gran número de emociones.
Ahora quiero hacer un recuento de los regalos que se han quedado en mi memoria, ya sea por lo mal o por lo bien que me sentí al recibirlos:
1. Tenía como 7 años y era en la temporada donde bailaba ballet, así que recibí la barbie bailarina que daba piruetas y se paraba de puntitas. Wow, qué buena navidad.
2. La peor navidad ever, yo tenía como 9 años y quería con todo el alma un CD-ROM para la computadora que era para hacerle ropa a las barbies y luego salían dando una pasarela en la pantalla. Al abrir el regalo anhelado, vaya sorpresa, tenía la portada de la barbie con ropita súper fashion, pero no había CD, me regalaron el Refill Kit de hojas y pegamento para imprimir la ropa, sin CD. Quise llorar, pero como le iba a hacer saber al pinche Santa Claus que se había equivocado el muy cabrón.
3. Estaba en la secundaria, y era típico que se hicieran intercambios en el salón en San Valentín, la verdad nunca entendí eso de los intercambios, asignaban una cantidad y dabas un regalo, ¿No era más fácil quedarte con el dinero? Porque la verdad yo sí trataba de dar cosas bonitas o útiles, o al menos preguntarle a los amigos que quería fulanita persona, ¡pero no! Yo recibí un asqueroso muñeco de peluche con un corazón en la manos que decía "I Love You", ¡ew! Los peluches son artefactos inútiles, feos, ocasionan alergias y además es un regalo proveniente de una persona sin imaginación.
4. Estaba en la prepa, fue mi cumpleaños y en ese entonces andaba con Un Ex-Novio X. Así que llegué a la escuela y recibí todas las felicitaciones, y por supuesto un regalo se parte suya, OMFG! En serio que quedaba mejor si no me hubiera regalado nada, jajaja! Sorpresa que me llevé: Eran unos broches, moñitos y peinecitos que vienen en empaque rosita con monitas de caricatura y que además dice "not for children under 3 years" jajaja, en serio, creo que fue el peor regalo ever, digo, talvez si hubiera tenido 6 años. ¿Qué tenía en la cabeza? ¿Mierda?
5. Después de buscar por todos lados y en todos lados, de repente en mi cumpleaños, a My Gringo Family se le ocurrió regalarme una temporada completa de Sailor Moon (Super S).
La verdad es que los regalos son cositas muy importantes, y pueden causar la mayor felicidad o la peor decepción, así que cuando decidas regalar algo, deberías considerar los gustos y las emociones de quien lo recibirá.
The Beatles

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Si. Malditas navidades en las q uno no recibia lo unico q mas deseaba en la vida.

at. miguel pr

Un tipo dijo...

Es lo chido de las sorpresas. xD

Anónimo dijo...

si me vas a regalar algo. que sea un gorro de los que me gustan y unas gafas oscuras.
atte. A.Z.T