Argh... Horrible pasar una noche maravillosa y tener la incertidumbre de si lo verás de nuevo: Lo apodaré Prince Charming.
Creo que ha sido la primera y última vez que tengo un encuentro tan curioso como aquel, con una persona a quien no conocí en un, bar, antro y/o centro nocturno o bien, que me sea presentado por medio de algún (a) amigo (a). Ésta vez fue diferente...
Yo me encontraba en el súper, mientras elegía los pimientos que mi mamá me había encargado esa tarde, se me acerca un hombre y me dice: Disculpa, ¿Me ayudarías a elegir unos aguacates? Así que como a las caras lindas uno nunca se les niega, me hice voluntaria de su causa desesperada... Continué mi rumbo, por los pasillos en donde encontraría las demás cosas que me habían encargado, volví a ver al mismo hombre y sonreímos mutuamente, hasta que finalmente llegué a caja y ahí lo volví a encontrar. En aquel momento, no fue nada significativo, una persona que te encuentras en el súper, como iba a imaginar yo que terminaría de otro modo.
Después me dirigí al banco, y sorpresa que me llevé al darme cuenta que también estaba ahí, volvimos a sonreirnos, pero esta vez yo escondí mi pena destrás de esa sonrisa. Al llegar a casa, mi mamá me dijo que si la acompañaba a una fiesta (bueno, en realidad era una piñata de niños), pero ambas decidimos ir a hacer acto de presencia. Mientras hacía fila para pedir mis tacos, alguien toca mi hombro, y al voltear me dice: ¿Me estás siguiendo o qué? Era él, pero que tino de encontrarnos, ¿Ley de atracción?
Me senté a comer mis tacos solita, mientras mi madre convivía con otras señoras, cuando alguien se sienta conmigo.
PRINCE CHARMING: Soy el tío del cumpleañero
YO: Ah!
PRINCE CHARMING: Jajaja...
YO: ¿Qué...? Bueno, ¿Cómo te llamas?
PRINCE CHARMING: Éolo, ¿tú?
YO: Kamila, ¿Y qué haces?
PRINCE CHARMING: Trabajo y hago una maestría, ¿tú?
YO: Como, jajaja. Ando de vacaciones por acá, pero estudio.
Bueno, el caso es que estuvimos un buen rato conociéndonos, platicando acerca de nuestras vidas, gustos y demás cosas de las que gente platica cuando se acaban de conocer.
PRINCE CHARMING: ¿Y en la noche qué vas a hacer?
YO: Pues nosé, regularmente salgo con mis amigos.
PRINCE CHARMING: Ah, ¿Y si te invito a cenar?
YO: ¿Qué...?
PRINCE CHARMING: ¿Pues qué dices?
PRINCE CHARMING: ¿Pues qué dices?
YO: Entonces no me estás invitando, estás hablando hipotéticamente.
PRINCE CHARMING: Bueno, ¿Quieres que te invite a cenar?
YO: ¿Quieres invitarme a cenar?
PRINCE CHARMING: Jajaja...
YO: Ok!
Le dije donde vivía (Ajá! Sin importarme si iba o no a secuestrarme), quedamos de que él pasaría por mí y continuamos nuestra plática...
Volví a mi casa, me metí a bañar, me rasuré todo (pensando en el: "Uno nunca sabe") y me arreglé perfecta.
Se dio la hora... Llegó por mí! Muy educado el muchacho me abrió la puerta del coche y aunque ya había platicado horas antes con él, me sentí nerviosa. Fuimos a comer a un restaurant típico de la ciudad, cenamos, platicamos y nos tomamos algunos cocteles. Finalmente, me dijo que si íbamos a un bar a echarnos unos tragos y yo no me negué.
No estuvimos mucho tiempo, 3 ó 4 cervezas tal vez, y en el coche me propuso ir su sitio... Al principio dije que no, pero me terminó convenciendo y llegamos hasta su casa .
Sirvió unos tragos y no rechacé ni uno solo, cuando de repente (Sí, esas cosas siempre pasan de repente, jaja!) Nos comenzamos a besar en la sala, yo me despreocupé y me dejé llevar, creo que ha sido de las pocas veces en las que verdaderamente mi cuerpo responde y mi mente no le pone peros y ni se inmuta en desobedecer lo que el cuerpo desea, mi cuerpo sometiendo a mi mente. Ahí estábamos, entrando en una situación un poco más decorosa, tuvimos sexo de múltiples maneras y formas (agradecí haberme rasurado), tal vez el diccionario del Kamasutra nos quedó corto, creo que hasta nos inventamos orificios en el cuerpo... La noche de pasión terminó! Jamás intercambiamos números, e-mails, msn o cualquier otra vía de conexión social.
Nunca he vuelto a verlo, en un día pude encontrármelo tres veces, pero en años no he vuelto a saber de él, ¿Seguirá vivo o viviendo en el mismo lugar? No tengo idea. Pero cada vez que visito esa ciudad y sin querer paso por delante de su casa, en silencio y con mi pensamiento, recuerdo aquel agradable día que me hizo pasar...
Sugar Ray
1 comentario:
:O!
Qué chida su historia (:
Disfrácese y toque la puerta u.u
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