10 agosto 2011

Dear Prudence

La primera vez que no llegué a dormir a mi casa (sin permiso) fue memorable. Me encantan los días en los que tienes la oportunidad de ponerte un disfraz, salir a la calle, y ser alguien más, aunque la mayoría de las mujeres tratan de sacar su yo interno vistiéndose de putas, no importa lo que sean: Mariposa, mariposa puta; Enfermera, enfermera puta; Policía, policía puta; Bombera, bombera puta; Bruja, bruja puta... Bueno, ya captaste la idea, la lista puede ser interminable. Yo por el contrario, dado que siempre soy puta, prefiero convertirme en algo más. Halloween es el día perfecto para mostrar lo que llevas dentro.
Esa noche me convertí en mimo... Estaba yo en la prepa y fui a una fiesta de disfraces con mis amigos, tomé, me embriagué, me tomé fotos con el Santos, con Shrek, con Daddy Yankee, con el Chavo del 8, con el monstruo del Lago Ness, etc. etc. Platiqué con extraños (típico en mí), me metí al baño con desconocidos (nada raro en mi peda) y se terminó la fiesta.
¿Qué pasó después? Continuar con el protocolo de las personas ebrias, estás ebrio y quieres seguir la fiesta, así fue como un vaquero, una bruja, un robot, un pirata, un león y una mima se subieron a una van, a continuar con su propia fiesta dotados de alcohol y una bonga.
El conductor, un león, pensó que sería una buena idea ir a estacionarse a un parque para preparar la bonga y tomar un rato. Los personajes tomaron sus respectivos botes y yo tomé una botella de boones que venía guardando desde hacía ya rato. Prendieron la bonga, cabe mencionar que era solamente tabaco de sabor. Cuando ya habían pasado a lo mejor unos 15 minutos, se encendieron de repente unas luces, yo reconocí inmediatamente el bicolor: Rojo y Azul, que te provoca esconder cualquier objeto y/o sustancia ilegal, a mí se me ocurrió ponerme la botella entre las piernas, parecía inteligente en aquel momento y en aquel estado. 
Dos policías tocaron nuestra ventana y el león tomó la delantera, después de todo era su van, y probablemente también era el más sobrio de todos. Primero nos la hicieron de pedo por la bonga y se asustaron ante tal artefacto de un metro de altura, dos mangueras, carbón y además tira-humo. El león dijo que no era nada más que tabaco, les mostró la caja y hasta los invitó a probar, los dos policías al principio dudaron, eso fue cierto, pero ante la insistencia de los demás personajes, no tuvieron de otra más que agarrar cada uno una manguera y probar, tal vez fueron nuestras agradables apariencias los que los incitó a probar, después de todo, era cierto que veníamos de una fiesta de halloween, pero el 31 había pasado hace ya más de una semana. Los botes de cerveza no estaban a la vista, así que por aquello no pudieron decir nada, hasta que su vista se fijó en mis piernas y en mi botella, y entonces sí preguntaron ¿Que si qué era aquello? Yo la saqué, la mostré y les dije "Es Boones, no la anden haciendo de pedo si esto como tomarse un frutsi" A partir de este momento los oficiales nos pidieron la retirada, y así lo hicimos, por un momento se nos ocurrió buscar otro sitio, pero ya traíamos a gente peda y que quería dormir o tal vez hasta vomitar, así que uno a uno el león fue dejándolos en sus casas. El vaquero apeló que se quedaría con él, así que a mí se me hizo muy fácil apelar de la misma manera "Yo también me quedo", en aquel momento yo no pensé en que no había avisado en mi casa, y mucho menos en la vergüenza matutina que tendría con los papás del león.
Amablemente el león puso un colchón en su sala, me dijo que si me molestaba dormir con el vaquero, el vaquero ya andaba medio muertito, así que por qué tendría que importarme. Vaquero y yo nos acostamos, las luces se apagaron y a los minutos, un tercer cuerpo ocupaba el colchón con nosotros... El tercer cuerpo me acariciaba, volteé a ver al vaquero y parecía estar dormido, así que dejé soltar toda la pasión, y me fundí de placer con el león... No sé si vaquero estaba despierto o no, no sé si se hacía el dormido o si en verdad lo estaba, el punto fue que me puse a coger en el mismo colchón. 
Mi celular sonó my temprano, en la pantalla observé la palabra "Peligro!", es de mi casa, nadie me marca de mi casa a menos que esté en peligro. Muy temprano, el león que ahora estaba transformado en My Fuck Buddy, me llevó a mi casa.
Entré a mi casa, quise ser muy sigilosa, sabía que no había pretexto alguno que me liberara de lo que me esperaba, nada podía arreglar el hecho de que mis papás no habían dormido por esperarme, que ni siquiera llegué a las 5 ó 6 de la mañana, sino que llegué hasta las 10 am, muy bien desayunada y con gran tranquilidad. Mi madre empezó a gritar, y bueno, comenzó diciendo lo que ya sabemos, lo que todas las madres preocupadas por sus hijos dicen cuando ellos no llegan a dormir y ni avisan. Yo la dejé que se liberara, que gritara, que sacara su enojo, su preocupación y todo lo demás que tuviera encima, estaba frente a ella, y pude haber pensando en mil excusas qué decir, experiencia en eso ya tenía bastante, pero fuera de un modo o del otro, el castigo vendría con la misma intensidad. "Mamá..." le dije, "No pude marcar y avisarte porque ayer era un mimo".
The Beatles

1 comentario:

Anónimo dijo...

De mis favoritos !!!