03 junio 2010

Wasting Time


Hace algunos días me estuve entreteniendo con la lectura. Como ya tengo algún tiempo que salí de la escuela, solamente me dedico a trabajar, y como mi trabajo se puede realizar desde cualquier parte donde exista internet, me vine al lugar donde crecí a estar con mis papás y mi familia.
Este lugar está lleno de recuerdos, los lugares, las calles y mi casa tienen olor a historia, y en realidad hay muchas historias que contar. A veces me entra melancolía al pensar todo lo que viví aquí, todos lo recuerdos que resguardan en esta ciudad para mí, ¡increíble!
Algunos dicen que recordar es volver a vivir y yo definitivamente estoy de acuerdo con ellos, extrañamente al volver a aquellos recuerdos, vuelvo a sentirlos y no puedo evitar volver a vivirlos. Pero qué va, cada vez que vengo tengo un reencuentro con emociones del pasado al igual que con esos amigos que aunque no puedo verlos tan seguido debido a mi ubicación geográfica, vuelvo a verlos y parece como si jamás nos hubiéramos separado.
Las circunstancias, el tiempo y la vida, simplemente te hacen cambiar de ambiente, de empezar a moverte hacia otra planicie que a lo mejor nunca pensaste, obtienes un nuevo trabajo, tienes una nueva oportunidad, comienzas a hacer nuevos amigos y tienes nuevos novios (as) también, es normal que la vida cambie, es normal que las cosas cambien.
A veces me entristece el hecho de que las cosas sean tan cambiantes, me enojo con el tiempo, con la vida, porque me cambia la jugada de los movimientos que había elegido con tanta precisión sobre el tablero, pero como bien dicen: Si quieres que dios se burle de ti, cuéntale tus planes.
Yo no puedo evitar pensar en como los años se burlan de mí, cuando uno piensa que ha llegado al punto de su máxima madurez, te das cuenta que no estás ni a la mitad, después de todo, yo ni siquiera sé que significa madurez. Estas reflexiones tal vez llegaron al ponerme a pensar que recién cumplí 23, y que al estar stalkeando a mis amigos antiguos, quienes actualmente están casados, tienen hijos, están comprometidos y en su mayoría ya comienzan a formalizar su vida consiguiendo nuevos trabajos, planeando su vida futura y saliéndose de la casa de sus padres.
¿Y yo? Bueno, debo admitir que en un principio me asusté y me traumó el hecho de que yo no tuviera un novio con el que llevo 3 años y estoy a punto de casarme, pero finalmente creo que estoy aprendiendo a llevarme bien conmigo misma, estoy soltera porque quiero (no es por alardear) y no me molesta en lo más mínimo, aunque jamás he sido una niña de muchos novios como para decir que quiero aprender a estar sola, jajaja, creo que mi visión como persona cambió desde hace alrededor de 6 ó 7 meses.
Vengo de una familia muy tradicional, somos muchas hijas criadas bajo el amor de unos padres maravillosos, mis papás siguen viviendo juntos, se aman con locura y frenesí, no pelean y viven perfectamente felices. Bajo esta influencia mi plan de vida ya estaba marcado: Yo también quería casarme, tener hijitos, vivir feliz y tener un poco más de lo necesario para vivir, bull shit! Esa es la idea de mis papás a quienes el plan les funcionó a la perfección, pero, debemos aceptarlo, el matrimonio no se hizo para todos, y yo desde hace tiempo vengo pensando que yo soy una de esas personas. No sé si se trata del hecho de que me encanta ir contra la corriente, decir no cuando todos dicen sí y desobedecer los estatutos sociales, decir: YO NO!!! Como sea, creo que ya me desvié bastante del objetivo, ¿Cuál era?
Jack Johnson

2 comentarios:

Unknown dijo...

We are able to find everything in our memory, which is like a dispensary or chemical laboratory in which chance steers our hand sometimes to a soothing drug and sometimes to a dangerous poison.
Marcel Proust

Un tipo dijo...

lol xD
Los recuerdos (:


Muchos piensan(mos) que no estamos hechos para el matrimonio. Pero léase, justo en las partes que dice que las cosas cambian. Así qué güeno haha




Saludos !