14 junio 2010

Expectations


Debido a que he recibido ciertos comentarios acerca de la entrada From Me To You, donde fundamentalmente se habla de los regalos, entonces pensé en darle un poquito de continuidad al tema: ¿Qué hacemos con los regalos?

Cuando uno recibe justo lo que quiere, es muy normal que veamos el objeto constantemente cerca de nosotros. Yo, en ocasiones cuando me regalan cosas bonitas, no me gusta usarlas mucho (luego se me gastan, jajaja!) es bien tonto decirlo, pero mi perfume favorito es el que menos uso, cuando veo unos zapatos bonitos que están cerca de la muerte, entonces los uso menos para prolongar su vida.
Cuando te dan cosas que sólo estorban, entonces las tiro o las paso a mejores manos, debo confesar que una vez tuve un regalo de cumpleaños que se lo di de cumpleaños a alguien más porque a mí no me gustó (horrible si la persona que te lo dio te pregunta: ¿Y la blusa que te regalé?)
Pero... Aquí viene la buena: ¿Qué haces con los regalos de tu ex? Es una práctica de muy mal gusto el ir con tu ex y pedirle las cosas que le diste, that's just soooo wrong! Hay otros que no ocupan que les pidan, por voluntad propia envuelven la cosas y se las regresan a quien se las dio. Hay otros que las tiran y otro tantos que las guardan como sus más invaluables tesoros, y otros tantos como yo, que si me sirve me lo quedo y si no va directo a la basura (a veces al baúl de los recuerdos, depende del objeto la verdad).

El problema es que tus nuevas parejas a veces pueden verse ofendidas si conservas regalos de tu ex, insinuando que aún piensas en ellos (as). Y la verdad no es como que pienses siempre en ellos (solamente cuando ves el objeto) y eso es algo que no se puede evitar, puedes no decirle a nadie, pero tu sabes que llevas puesta la camisa, la blusa, la pulcera, la cadena, que te regaló. O tu sabes que el set de vasos en tu casa, la lamparita de tu cuarto y el tapete de la sala, son un regalo de tus ex's, y aunque no quieras, te acuerdas. Nadie más lo sabe, lo sabes tú, la situación incómoda llega cuando tu nueva pareja te pregunta: ¿Dónde compraste la lámpara? ¿Y... Cuánto te costó?
Aunque cueste mucho trabajo, aveces es saludable deshacerte de las cosas inútiles de los ex's, por ejemplo: ¿De qué te sirve tener la figurita de madera en tu tocador, o el muñequito de peluche en tu cama? A veces uno simplemente se hiere a si mismo viendo esas cositas constantemente, a veces simplemente es mejor no mantener a la vista ningún objeto que pueda interrumpir o despertar mis sentimiento interiores, mejor directo a la basura o al baúl de los recuerdos.
Por otro lado, las cosas útiles y bonitas, bueno, de esas hablamos después...
Belle & Sebastian

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