De nada te sirve maldecirme, hacerme daño, odiarme y joderme, sabes que finalmente yo te destruí, finalmente tú sufriste más de lo que podrías llegarme a hacer sufrir, y el sólo hecho de pensarlo te emputa mucho más aún, ya me empiezo a divertir.
Sé perfectamente que te enoja mucho seguir pensando en mí, que me sigas deseando y adorando como la primera vez que me tomaste entre tus brazos y me hiciste tuya, porque sabes que para ti, aún no existe una mejor mujer que yo.
Te enoja pensar en los recuerdos y en las memorias que tuvimos juntos, en las risas que te provoqué, en los lugares en los que nos acabamos a besos y caricias, en la pasión desenfrenada, en la chispa que despertaba tus más grandes deseos y en todo el sexo oral que nos ofrecimos a manos llenas.
Finalmente estás confundido, y te estresa porque sigues sintiendo fuertes sentimientos hacia mí, odio y amor al mismo tiempo, ve nada más que especial me haces sentir. ¿Y al final quién gana? ¿Quién más ama o quién más odia? Para el caso, tú eres el campeón, mira que seguir imaginando como van a salir tus hijos con la persona que odias y seguir imaginando tu vida conmigo, simplemente no lo puedo creer.
Que te desprecie ya no es suficiente, ahora ni siquiera siento algo, pero yo te advertí que volverías. Te destruí tan lenta y dolorosamente, tú sabías que yo lo haría, ¿De qué otro modo me ibas a pagar? ¿Karma? Bullshit, ya sabes como pienso, si uno no cobra esas cosas jamás te las pagan.
Querer hacerle daño a alguien y no poder, esa ha de ser una impotencia muy cabrona para ti, pero que importa, jamás podrás hacerme sentir como yo te hice sentir, y eso en todos sus aspectos, jamás podrás hacerme más mierda de lo que yo ya te hice y jamás podrás hacer que tenga un orgasmo del modo en el que yo te los provocaba, así que por cualquier lado, siempre saldrás jodido.
Pretender que yo te amaba más y que por eso te aguantaría, vaya nada más que bonito modo de pensar, pero bien me dije yo, hay que conocer, irse yendo con cautela y finalmente, terminan como tú, siendo yo la mujer a quien más amas y a la que más aborreces, no es cosa fácil, hay que darme el mérito. Acudir a la persona que más odias cuando estás tan solito, indefenso y con tanta rabia por dentro, pero que precioso trabajo me aventé. Te regalo mi indiferencia, que para ti, es ya lo único que me queda.
Ahora sí, permíteme preguntar: ¿Cómo te sientes?
Lady Gaga
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