06 febrero 2011

So Far From Your Weapon


Hace algunos días hubo una fiesta en el bar de mi nueva escuela (sí, hay bares de verdad adentro de la escuela). Me puse hasta la madre, y ¿saben cuándo llega el peligro? Cuando estás hasta la madre de pedo, pero no te caes, ni te duermes, ni vomitas, ni haces esas cosas de la gente peda hasta su madre, si no que te pones a hablar cuanta madre se te ocurre y hacer cosas extrañas, y además ni siquiera te acuerdas de haberlo hecho, ESO ES LO PEOR. Estar viva y peda, porque como no tienes conciencia, no tienes el control de cuanta estupidez se te ocurre.
Fue terrible, me acuerdo de algunas escenas, y otros pedazos simplemente los tengo en la penumbra, es terrible. Pero niñas (y niños también), hay que recordar siempre, que no importa en la situación en la que nos encontremos, tenemos que saber decirle que no a nuestros instintos carnales, principalmente porque en esas condiciones o ni te acuerdas o ni lo disfrutas, y además se convierte en una práctica peligrosa al no darnos cuenta de las condiciones en las que estamos para coger, dígase: el uso de condón, inspección visual previa, ejecución de examen táctil, verificación negativa de menstruación, comprobación de depilado perfecto (o al menos decente), y todos los demás puntos importantes a los que les damos checkmark mentalmente y que forman parte esencial del protocolo sexual con strangers. Así que, recuérdalo, mentalízalo, repítelo: "hoy no puedo", "hoy no tendré sexo con strangers", "hoy estoy indispuesta". 
The Dead Weather

1 comentario:

Anónimo dijo...

hi, new to the site, thanks.