YO: La verdad es que no confío en la gente.
BATO: Mira, son las 11, yo no te voy a apresurar a hacer nada, quédate, conóceme, y al final decides.
YO: Suena como a un plan.
BATO: Perfecto.
Así que bueno, seguimos platicando de cosas triviales de la vida, ya sabes, qué haces, qué te gusta, qué no te gusta, etc. etc. Y en eso...
BATO: ¿Te gusta la nieve?
YO: Uy, sí, me encanta.
BATO: ¿Cuál es tu sabor favorito?
YO: Los extraños, esos sabores que pides pero en realidad no sabes a qué saben.
BATO: ¿En cono o en vaso?
YO: Obviamente en cono, el vaso no te lo puedes comer.
Y el bato se ríe de mí. Pasa algún rato, y de repente veo al bato entrar al bar con dos conos de nieve.
"Por favor por favor, que no sea para mí... Me comí una pizza entera y ya llevo como 5 cocteles" Por supuesto que el tipo quería quedar bien y por supuesto que me llevó un cono gigante de waffle con dos bolotas. A mí ya no me cabía, me la estaba comiendo a huevo.
"Hey, ahora que no te está viendo, corre al baño y tírala ahí" Suena bastante buena idea, así que lo hice.
BATO: ¿Te gustó?
YO: Riquísima, gracias.
Para esto tienes que comprender que el tipo estaba trabajando, entonces platicábamos, luego servía otros tragos, iba y venía, etc. etc.
"Ya se está acercando la hora en que este tipo salga de trabajar, y no te hagas pendeja, sabes perfectamente que te vas a ir con él" Eso era bastante cierto, no tenía muchos opciones en esos momentos.
BATO: Puedo irme temprano, ¿Quieres que nos vayamos?
YO: Sigo pensando.
Bueno bueno, no quería verme tan fácil.
BATO: No hay mucho que pensar, mira, voy a ser claro contigo. Me gustas, eso es cierto, pero en estos momentos no me interesa saber si yo te gusto o no, nada más dame la oportunidad de ir a bailar contigo y pasar un buen rato, ¿Qué te parece?
YO: Creo que eso me parece bien.
Así que salimos del bar en dónde estábamos, comenzamos a caminar, me dijo que si fumaba mota, le dije que a veces, y que definitivamente no podía irme de Ámsterdam sin haber fumado, así que sacó un porro, pero le dije que mejor al rato, todavía tenía el alcohol medio arriba y no quería perder la conciencia en esos momentos.
Llegamos a un antro, por supuesto que yo no pagué ni un centavo.
BATO: ¿Qué quieres tomar? Puedes pedir lo que quieras.
YO: Algo dulce.
BATO: Vodka, tequila, gin...
"Uhmmm, sabemos que el vodka no es tu bebida favorita, pero el gin te pone súper horny, y con el tequila no vas a obtener nada bueno..."
YO: Sí, vodka.
Me pidió una cosa roja que by the way, estaba deliciosa... Bailamos un rato, platicamos, bailamos más. Hasta el momento en el que se me acerca y me da un beso, yo se lo permití. Después de un rato nos fuimos del antro.
BATO: ¿Y dónde te estás quedando?
Para esto ya andábamos agarrados de la mano.
YO: No sé.
BATO: ¿Cómo que no sabes?
YO: No lo he decidido.
BATO: Bueno, puedes quedarte en mi departamento el día de hoy, eso solamente si tú lo deseas.
"No tienes ánimos de discutir, no tienes techo así que acéptalo ya".
YO: Sí.
BATO: Ok.
YO: Pero mis cosas están en un lugar y tengo que ir por ellas, está cerca del bar.
BATO: Ok, vamos.
Así que llegué al hostal donde había dejado mi maleta y mi mochila y salí con mis cosas rumbo al departamento del tipo.
¿Qué pasó? Bueno, no creo que tenga que especificar que pasó con mucho detalle, pero lo que si puedo recalcar, es que durante el sexo oral, el tipo sabía perfectamente lo que estaba haciendo, y eso fue bastante agradable, ¿Cuál es el afán de los hombres de querer ser unas bestias ahí abajo? No se requiere mucho movimiento, ni mucha presión, ni mucha penetración lingual para venirte, en serio. Pero este hombre parecía conocer bien como funciona, así que fue uno de esos momentos en los que no me arrepentí de haberme ido con él. Después del sexo, me dijo...
BATO: No te vayas, quédate conmigo.
Y yo no tenía pensado irme a ningún lado, aunque en otras circunstancias lo hubiera hecho, en estos momentos por más que no me gustara compartir una cama, no tenía otra opción.
YO: Estoy aquí.
De cierto modo me hizo sentir en confianza su naturaleza sensible y sus ganas de acurrucarse... Es cuando te das cuenta que alguien está tan solo y tan sediento de amor y compañía.
Finalmente dormimos, y al levantarme...
"Antes de que este tipo se levante, y te corra, deberías de meterte a bañar, porque que asco no bañarse y andar así dos días más" Y lo hice, la verdad es que cuando una tiene la necesidad, no lo piensas, solamente actúas acorde a tus instintos...
"Ay bueno, si te dice algo, te defiendes con lo que te has defendido todo este tiempo: Esto es normal en México, lo hacemos todo el tiempo" Y era algo súper cierto, la gente no juzga las prácticas culturales, así que yo me la paso haciendo cosas y cuando la gente me ve rarito, yo siempre digo que en México es normal y la gente se aliviana.
Claro que cuando salí, el tipo tenía desayuno listo.
BATO: Hice Pancakes de desayuno, hay fruta, cereal... Qué bueno que tomaste la confianza para bañarte.
YO: Ah, sí... Bueno, en México tenemos esa confianza.
BATO: Perfecto.
Nos pusimos a desayunar...
YO: ¿Te puedo contar la verdad?
BATO: ¿Qué?
YO: La verdad es que no tengo donde quedarme, no se suponía que tenía que estar pasando eso, pero pues mi boleto es para pasado mañana y ando de homeless.
BATO: Oh.
"Di algo más, por favor..."
BATO: Pues si es pasado mañana, te puedes quedar aquí, digo, si quieres...
YO: ¿En serio?
BATO: Sí.
YO: Ay, genial, gracias, en serio.
La verdad es que esta gente es la gente que se va a ir al cielo... Digo, claro que yo lo mandé primero, porque por supuesto que su ofrecimiento vendría acompañado de mi gran agradecimiento. Fueron tres días llenos de sexo, de muy buen sexo, tenía un incentivo, y era "Dale a este tipo sexo increíble" y así fue... Me salía de la casa por las mañanas y me iba a turistear, un consejo, no hay nada mejor como conocer Ámsterdam con un buen porro encima. Volvía y vivíamos nuestra película de amor, yo recibía techo gratis, comida gratis, alcohol gratis, mota gratis, sumado a todo esto, el tipo me dio la copia de la llave de su departamento para que pudiera entrar y salir cuando quisiera mientras él trabajaba o estaba haciendo otras cosas, realmente se comportó como todo un caballero, y yo como toda una puta... Así funcionan las cosas hoy en día. Aunque la verdad no fui tan puta, ya sabes cuando la otra parte te lo reprime, y cuando yo estaba pensando en convertirme en una sucia y hacerlo disfrutar, el tipo simplemente disfrutaba de una relación sexual convencional pero de esas cariñosas, de esas de la gente que realmente necesita compañía y amor, y creo que fue algo que le supe dar.
Me acompañó a la central de tren y realmente nos despedimos como si fuéramos dos enamorados, yo sabía que él lo necesitaba, y yo estaba siendo agradecida de todas las atenciones que me dio.
¿Cómo te encuentro? Me dijo cuando yo ya iba partir, búscame en facebook, le dije... ¿Cómo te busco? A lo que yo le respondí: Alejandra Pérez (fue el primer nombre que se me ocurrió), ahí lueguito va a aparecer mi foto. Y no lo hice por mala persona, de verdad que no (de hecho hubiera deseado darle un nombre súper raro que no hubiera encontrado, a darle uno del que existen mil personas más y que haya pensado que me burlé de él), pero ¿Cuál es la necesidad de tener a todos los batos que te has cogido en tu facebook? Son material sexual, ¿Por qué querría yo convertirlos en algo más? Está bien así, conocimos justo lo que teníamos que conocer de ambos, no es que el tipo no me haya gustado, el tipo estaba bien, ha sido de las personas más lindas con las que me topado, pero ya había sido suficiente y no sé por qué, pero la mayoría del tiempo les hace falta esa parte que me vuelve loca, esa parte que no quisieras tener, porque entonces me vuelvo una psicópata y entonces sí que no te escaparías tan fácil de mí.
Coldplay

1 comentario:
Tu historias en las Europas me recuerdan mucho a un libro que leí, Los Detectives Salvajes de Bolaño, en verdad creo que eres como el personaje de María Font o la estudiante mexicana lectora de Sade. Total recomendación para ti y tus vicisitudes.
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