15 febrero 2010

I want to hold your Hand (p. 1)


Y a pesar de que hace algunos días mi best friend, My It's Complicated, me dijo: "It's all about penises" y que además yo no difiero mucho de su conceptualidad, hoy quiero contar una historia que de hecho, no tiene que ver con pitos, sino totalmente lo opuesto!
Fue una temporada en la que yo no estuve en México, viví por un año con una familia en EU (y por el momento no es necesario saber en que parte). Yo cursaba mi senior year, oh fucking yeah! En toda la escuela éramos 2 mexicanos, yo y un gay (a quien conocería después) que era apenas un freshment, pero hey, quién soy yo para juzgar la experiencia de la gente, la edad es solamente una cosa relativa.
Así que llegué a la escuela, algo muy similar a lo que yo veía en las películas, típica escuela gringa con todos los estereotipos: Los jugadores de americano, las porristas, band kids, geeks, emo kids, freaks, punks, skaters, y la lista continúa. La hora del lunch es la hora lunch, nadie puede andar en los pasillos sin permiso especial y todos están dentro de la cafetería, cada lugar ahí corresponde a una persona.
Cuando me topé con esto, tuve un trastorno de personalidad, ¿Y yo dónde fregados me siento?, osea, a que grupo de toda la gama pertenezco... Yo me visualizaba en varios, el problema era elegir. Una conocida, quien pertenecía al grupo de los "X", me invitó a sentarme con ellos, acepté!
Los días pasaron y como es de costumbre, otra hora del lunch, comer y platicar de lo mismo, sentada en el mismo puto lugar... Los "X" eran demasiado aburridos para mí, osea demasiado "equis" para mi gusto. De pronto vi que una tipa se dirigía hacia la salida y de lejos pude observar que iba al baño, algo me hizo pararme, algo me hizo seguirla.
Entré al baño, ahí existía todo tipo de intercambios: pastillas, dinero, coca, más dinero, mota y cigarros. Una sociedad perfectamente organizada y establecida en el baño de mi escuela, ¿Qué más podía pedir? jajaja!. Eran tan sigilosas, que a mí me costó 3 idas al baño antes de darme cuenta. La tipa con look medio dark, The Dyke, era la que se encargaba de repartir los cigarros. Cuando terminó su tarea salió del baño, yo la seguí...
THE DYKE: You're not from here, right?
ME: No...
THE DYKE: Tell me about yourself
ME: Mmmm, you're awesome, I mean that thing inside there was cool.
THE DYKE: Oh! so you're Mexican
ME: How do you know?
THE DYKE: And funny, hahaha! Come sit with us
Wow, así empezó todo... Llegué con ella y me presentó a sus amigos, todos con looks diferentes, pero de algún modo todos conectados... Y es que terminé sentándome con la bolita de homosexuales, 2 mujeres que eran novias, 2 hombres (uno de ellos el mexicano), y otras tres niñas (entre ellas Escila, quien me invitó).
La hora del lunch se convirtió de repente en una hora de risas y pláticas interesantes... Yo comenzaba a familiarizarme y pronto toda la escuela pensaba que yo era igualmente lesbiana, cosa que trajo por un lado beneficios y por otro lado puros conflictos... Yo me fui acostumbrando a todo. Conforme el tiempo pasaba, me acercaba más a todos ellos (los gays), sobre todo a la niña dark, quien era senior como yo, y a otra niña que por el momento llamaré Mi Ex-Novia, una chava freshment, bonita, rubia, ojos azules gigantes, baja estatura, pelo lacio y cutis perfecto, OMG! kind of punk, what a girl! Sin darme cuenta, Mi Ex-Novia lo acaparaba todo, ella era la culpable de mis muchas noches de desvelo y de arduo pensamiento. Tenía el poder de iluminar toda mi vida y si quería, de oscurecerla por completo.
Todo estaba bien, la hora del lunch era súper fun... Hasta que un día, Mi Ex-Novia me invitó a un juego de softball en el que ella jugaría...
(Continuará...)

2 comentarios:

Un tipo dijo...

Uhhh...
¿Qué no ha vivido ustè, pues?

Ana Karenina dijo...

Uy! difícil pregunta... jajaja!